En las plantas de tratamiento de aguas residuales, el alto consumo energético está relacionado con procesos intensivos en energía y con el ciclo de funcionamiento continuo: 24 horas al día durante los 365 días del año. El enfoque en la industria ha sido el desarrollo de nuevos procesos y estrategias de control para reducir el consumo de energía por litro de agua procesada. Sin embargo, las demandas para mejorar la calidad del tratamiento de las aguas residuales, por ejemplo, basadas en la demanda de una mayor eliminación de nutrientes, aumentan el consumo neto de energía. Esto crea una necesidad aún mayor de reducir el consumo energético mediante el control avanzado de los procesos.
Los sopladores o aireadores de superficie consumen habitualmente entre el 40 y el 60 % de la energía total utilizada en las estaciones de depuración de aguas residuales. El control del equipo de ventilación mediante variadores de frecuencia Danfoss puede generar un ahorro energético del 30-50 %.
Además, el control eficiente del balance de lodos y de la edad de estos mediante el uso de variadores permite reducir el consumo de energía. Asimismo, aumenta la cantidad de hidrocarburos disponibles para el digestor, que puede así producir más gas destinado a la producción de energía.
Por o tanto, las instalaciones más avanzadas son capaces de depurar las aguas residuales a un nivel muy alto y al mismo tiempo producir cantidades excedentes de energía. Una condición previa para ello suele ser disponer de una instalación totalmente controlada por ordenador en la que sea posible regular todos los parámetros mediante la instalación de variadores de frecuencia en prácticamente todos los equipos giratorios.