Suelen instalarse después del intercambiador de calor y, por tanto, son propiedad del dueño de la casa, del apartamento o del edificio. Estos contadores abarcan tamaños comprendidos entre DN15 y DN32, con caudales de entre 0,6 y 6,0 m3/h. La presión nominal es de PN16. Su construcción robusta, sus protocolos de comunicación abiertos, la larga vida útil de su batería y sus diagnósticos genuinos (también a través de una app), proporcionan muchas ventajas respecto a otros contadores de este segmento.