
La energía requiere agua y el agua requiere energía
La dependencia mutua de la energía y el agua, así como la creciente demanda mundial de ambas tienen un enorme impacto sobre el crecimiento económico, la sostenibilidad medioambiental y nuestro futuro en general.
Sin embargo, ya disponemos de la digitalización y de tecnologías diseñadas para crear un sector hídrico energéticamente neutro. Un sistema de distribución del agua más eficiente desde el punto de vista energético contribuirá automáticamente a reducir las fugas de agua. Se utiliza menos energía y se desperdicia menos agua.
Resolver hoy mismo los futuros desafíos energéticos del sector hídrico.

- Según las Perspectivas de la Economía Mundial del FMI, la «crisis del agua» es el quinto riesgo más grave al que se enfrentará el mundo en los próximos diez años.
- Se calcula que en 2025 un tercio de la población mundial vivirá en zonas con escasez de agua.
- En alrededor de la mitad de los Estados miembros de la UE, más del 20 % del agua potable limpia se pierde debido a fugas.

- La industria del agua consume el 4 % de la electricidad mundial. Se calcula que esta cifra se duplicará para el año 2040.
- En el ámbito de la UE, el sector hídrico representa el 3,5 % del consumo total de electricidad.
- Las instalaciones de agua y de tratamiento de aguas residuales son el mayor consumidor de electricidad de los municipios y representan entre el 30 y el 50 % del gasto total en electricidad de las autoridades locales.
Desvincular al sector del agua del consumo energético
El informe de la Agencia Internacional de la Energía —Perspectiva energética mundial— explora el nexo existente entre el agua y la energía, destacando no solo los desafíos a los que nos enfrentamos, sino también el potencial para lograr un sector hídrico neutral desde el punto de vista del consumo energético.
Ya existen tecnologías diseñadas para reducir el consumo de energía en todas las etapas del ciclo del agua: desde la producción y distribución hasta el bombeo y el tratamiento de aguas residuales. Se espera que Dinamarca alcance este objetivo en pocos años. De hecho, no solo el ciclo del agua puede ser más eficiente, sino que también tiene el potencial de generar energía. Por otro lado, como parte de la optimización del consumo energético del sistema de distribución de agua, las fugas se reducirán automáticamente.

Un enfoque revolucionario

Convertir al mayor consumidor de energía de una ciudad en un productor de energía
La planta de tratamiento de aguas residuales de Marselisborg, en Aarhus (segundo municipio de Dinamarca) ha logrado una producción de excedentes energéticos del 100 % al minimizar el consumo a lo largo de todo el ciclo del agua y maximizar la producción de energía de la planta. Esto se ha logrado sin necesidad de añadir carbón externo a la planta de tratamiento de aguas residuales ni de utilizar ninguna otra fuente de energía externa.
Una solución con la que todos salen ganando
Además de abordar el problema de la escasez de agua mediante la reducción de las pérdidas, un sector hídrico energéticamente neutro también contribuirá a la reducción de las emisiones de CO2 y supondrá un ahorro significativo en los gastos operativos y de capital de las empresas de servicios públicos.
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¿Cómo puede Europa hacer que su sector hídrico tenga un consumo energético neutro?
La nueva Directiva sobre el agua potable de la UE podría ser la herramienta necesaria para reducir las pérdidas de agua, reducir el consumo energético y mejorar la calidad del agua.
Es hora de acelerar las inversiones en el marco de una gestión más sostenible del agua potable para reducir significativamente las fugas y el consumo de energía.

Medidas clave para lograrlo:
1. Desbloquear las inversiones en eficiencia energética y digitalización
- Aumentar la concienciación sobre el rendimiento energético y las tasas de fugas en toda la cadena de suministro de agua, desde la extracción de agua sin depurar hasta la entrega en los grifos de los consumidores.
- Introducir un nuevo sistema de etiquetado para certificar el rendimiento energético de los proveedores de agua.
- Los nuevos modelos de negocio, como los contratos de eficiencia energética (empresas de servicios energéticos [ESE] / financiación a través de terceros), están listos para las inversiones. La Directiva sobre agua potable de la UE deberá superar las deficiencias del mercado (por ejemplo, la falta de concienciación y transparencia).
2. Aumentar la transparencia sobre el consumo energético y las pérdidas de agua en el sector hídrico europeo
- La Directiva debe garantizar que la información sobre las pérdidas de agua y el consumo energético, incluidos sus costes, se transmita a los consumidores de forma regular sin que estos tengan que solicitarla.
- El mayor porcentaje posible de la población a la que se suministra agua debería recibir dicha información.
3. Imponer una reducción de las fugas de agua para reducir el riesgo de contaminación a través de las tuberías defectuosas
- Los Estados miembros deben evaluar el riesgo de infiltración de sustancias peligrosas o microbios a través de las tuberías con fugas.
- La adopción de un objetivo nacional del 10 % de fugas acelerará las inversiones.
4. Hacer que la información sea accesible para el público y comparable entre los distintos Estados miembros.
- Deberán recopilarse periódicamente los datos nacionales sobre consumo energético y pérdidas de los proveedores de agua.
- Los Estados miembros y la Comisión deben hacer un seguimiento de los progresos y comparar el estado de eficiencia energética y los índices de fugas del sector hídrico.
- Esta información deberá publicarse en compendios accesibles.
5. Tener en cuenta la economía circular
- La Directiva es importante para garantizar un suministro coherente, ya que el agua potable y las aguas residuales están vinculadas de forma indisociable. Debe ponerse un énfasis especial en esta conexión con el pensamiento económico circular.