El distrito de enfriamiento cobra cada vez mayor relevancia, a medida que aumenta la necesidad de una refrigeración limpia en todo el mundo.
Solo en Europa, el 40 % de los edificios comerciales e institucionales tiene sistemas de refrigeración y esa demanda va en aumento. Al mismo tiempo, la reducción de CO2 es una prioridad en las agendas políticas.
Combinando fuentes energía renovables y excedentes de energía, district cooling emite considerablemente menos CO2 que los sistemas de refrigeración convencionales y no utiliza refrigerantes peligrosos.