Gracias a los exclusivos módulos de potencia de elevada eficiencia fabricados por Danfoss, los convertidores de frecuencia VLT® aportan un alto rendimiento energético. El 98% de la potencia suministrada se utiliza en la aplicación y solo el 2% son pérdidas del sistema.
A pesar del pequeño porcentaje de pérdidas, el 2% en un convertidor de 450 kW drive representa 9000 W – que equivale al calor generado por 150 bombillas de las clásicas.La diferencia entre un convertidor con un 97% de rendimiento y otro con un 98%, en esta misma potencia, significan 4500 vatios y es incluso mayor a medida que la potencia del convertidor de frecuencia aumente. Con la reducción de espacio en la sección de potencia de los equipos Danfoss, y el montaje lado a lado de los equipos sin necesidad de mantener distancias, hace posible instalar las unidades en salas de control reducidas, por ejemplo, 10 unidades de 450kW pueden ser instaladas en una pared de no más de 6 metros. Con esta instalación tan compacta, refrigerar la sala de control es un asunto a tener en cuenta. Extraer de la sala 90 kW de calor representa un importante desafío en el sistema de ventilación. El coste inicial de los equipos de aire acondicionado y el coste de la energía consumida por dichos equipos para refrigerar la sala, añaden un valor importante al coste total de amortización de la instalación.
Un exclusivo sistema de “canal trasero de disipación”, separa el aire frío y ayuda a resolver el problema de pérdidas por temperatura, metiendo aire del exterior y sacando fuera el aire caliente de la sala de control. La mayor parte del aire frío y el 85% de las pérdidas por temperatura salen al exterior de la sala de control, reduciendo el coste de refrigeración del sistema. Además, este aire de refrigeración solamente pasa a través de la superficie de las placas disipadoras de los convertidores, y no a través de la electrónica de los equipos. Esto evita que se depositen en el convertidor una gran cantidad de contaminantes del propio ambiente, aumentando con ello la vida útil de la unidad y su fiabilidad de funcionamiento.
Con este sistema, el calor acumulado en la sala de control es por lo tanto solamente un 0,30% de la potencia total del convertidor de frecuencia, y el exceso de calor para una unidad de 450 kW será solamente de 1350 W – el equivalente al calor disipado por 23 bombillas encendidas.