Conocida a menudo como la válvula “fit and forget” (instalar y olvidarse) debido a su probada fiabilidad, la válvula AVTA presenta numerosas ventajas:
- Evita un consumo excesivo de enfriamiento de agua (o de agua caliente y vapor en el caso de los sistemas de calefacción).
- No necesita fuente de alimentación.
- Su resistencia a la suciedad y a la presión de agua la hace extremadamente robusta.
- Es fácil de instalar.
Empleada habitualmente en plantas de energía hidráulica, la válvula AVTA mantiene el aceite a una temperatura fija de 50 °C. Esta es una función esencial, ya que si la temperatura se eleva por encima de los 50 °C, el aceite empieza a descomponerse y deja de ser apto para su utilización.
La válvula AVTA se utiliza también en la producción de microchips. Desde los años ochenta, se han fabricado miles de millones de chips. Para ello, en cada fábrica suele haber unas doscientas bombas de vacío responsables de mantener la presión de los depósitos. La válvula AVTA ayuda a mantener la temperatura correcta en las bombas (con una variación no superior a los +/-2 °C). De nuevo, esta función resulta esencial, ya que si falla tan solo una de las bombas, habría que desechar toda la partida de chips.
A medida que la variedad de aplicaciones ha ido evolucionando con el paso de los años, también lo ha ido haciendo la válvula AVTA. En la actualidad, está disponible en latón resistente a la desgalvanización, así como en acero inoxidable a prueba de ácido, lo que le permite soportar medios agresivos. Puede suministrarse incluso en titanio si se solicita.